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jueves, 20 de febrero de 2014

sobre el estancamiento y el split de Van Damme

¡Los días pasan rápido! ¡Y no quiero que esto se convierta en un monográfico sobre moratones! El pole es bello e infinito. 

Así que os voy a hablar de un asuntillo importante: los períodos de estancamiento.
Hace poco salió en una conversación con mis compañeras polistas, y entre todas nos dimos muchos consejos. Lo malo es que están ahí, unos tres mil mensajes de guasap más atrás, así que me vais a permitir que mi memoria interprete libremente y añada lo que le venga en gana.

Bueno, lo primero es aclarar que no soy ninguna profesional, y que lo que voy a decir está basado sobre todo en mi experiencia de este último año. No son pautas a seguir por nadie, pero estaría bien que dieran pie a que cada uno reflexione sobre sí mismo.

En el pole, al principio se suele progresar rápido. Porque de no saber hacer nada, cero, el primer día, a lo que puedes hacer en apenas un par de meses, hay un abismo. Pero es un abismo en el que no dejas de ser principiante. Lo grande está por venir. 

Es en el nivel intermedio donde más atasco se produce. Para mí, hay tres cualidades físicas importantes para el pole dance: agilidad, fuerza y flexibilidad. (Aquí hay todo un post sobre las cualidades que me parecen importantes para el pole dance)

Yo relaciono la agilidad con la fluidez a la hora de girar y con la sensación de ligereza de movimientos. 

La fuerza es necesaria, cada vez más, a partir del punto en el que empiezas a invertir. Es decir, casi desde el principio. Lo de la fuerza es un crescendo que nunca acaba. 

Y la flexibilidad para mí es un plus. No es imprescindible. Pero a partir de cierto nivel, un mínimo de flexibilidad viene muy bien. Y las figuras más jodidas suelen necesitar un alto grado de las tres cosas. 

Total, que desde mi punto de vista, una se puede notar estancada sobre todo en uno de estos factores. 
Si no consigues más giro, necesitas más agilidad. 
Si no consigues figuras nuevas, puede que te esté faltando fuerza.
Si las consigues pero te sientes como un pollo desencajado, puede que te falte flexibilidad.

La agilidad se soluciona con horas y horas de barra. 

La fuerza...ay, la fuerza. Por lo que veo suele ser nuestra cruz, la de las chicas polistas. Lo que más nos cuesta conseguir. Te pasas meses para conseguir levantar tu culo a pulso, para hacer la escuadra, para hacer una inversión de hombro, y a un tío normal se lo explicas y en cuatro intentos te lo hace. En eso son unos cabrones con suerte. 
Y la flexibilidad no hay más manera de trabajarla que con sesiones de estiramiento y estiramiento y estiramiento. 

Esta es mi manera de verlo:
Cuando estás estancada, cuando hace tiempo que no te sale nada nuevo, es porque están a punto de salirte muchas cosas. Sólo tienes que seguir y seguir. Si lo dejas sí que no conseguirás nada. 
Porque hay varias cualidades mentales que creo que son importantes para el pole dance también:
En el post que antes mencioné, enumeraba disciplina, constancia, y seguridad en una misma. Voy a añadir una: tolerancia a la frustración.

Tuve un estancamiento en verano. Y notaba que era por la fuerza. Simplemente había llegado a una especie de nivel, sí, en el que ya me salía lo que me salía, y no me salía nada de lo que no me salía. Y era por la fuerza. Cuando aumenta la dificultad aumenta la exigencia. O entrenas fuera de la barra, o te preparas para una larga paciencia y vas muyyy poquito a poco. Que no está mal, el camino es bonito.

"Justo cuando la oruga pensó que se había acabado el mundo,
se convirtió en mariposa"

Sigues y sigues. Lo intentas, no te sale. Lo intentas, no te sale. Lo intentas, no te sale. Lo intentas, no te sale. Lo dejas respirar. Un día vas, lo intentas y te sale. Ya puedes. Es mejor no obsesionarse. Pero si te obsesionas, entonces trabájalo. Cúrratelo. Piensa qué te falta y dale caña. No te quejes. No va a servir de mucho. Bueno, sí, tus compañeras te animarán, porque han pasado por lo mismo y porque son maravillosas y están ahí, al pie del cañón y de la barra, pero eso no se va a traducir en que te salga YA.

"Inténtalo otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor." (Samuel Beckett)

Confía en ti. ¿Cuántas figuras de las que haces ahora te parecieron en su momento imposibles? Pues casi seguro que to-das. Y ahí estás. Así que mira todo lo que aún no te sale, piensa que es todo lo que algún día vas a conseguir, y disfruta.


Y piensa en cosas motivadoras: la voz en off de Jean Claude Van Damme  mientras hace un split suspendido entre camiones que circulan marcha atrás con música de Enya.




Si estás pensado que Jean Claude Van Damme no pega del todo aquí, te contaré lo que dice su artículo en wikipedia: 

"...tomó clases de ballet para mejorar su flexibilidad, que estudió durante cinco años. Del ballet ha dicho que es un arte, pero también uno de los deportes más duros: "Si puedes sobrevivir a un entrenamiento de ballet, puedes sobrevivir a un entrenamiento de cualquier otro deporte." 

Pues por ahí más o menos van los...giros :)

Justo el otro día me encontré a Jean Claude
saliendo de sus clases de ballet
y le pedí unas palabras de aliento para las polistas del mundo. 

sábado, 1 de febrero de 2014

heridas de batalla (II) moratones a montones

Toda polista tiene que lidiar con los moratones en mayor o menor medida. Unas son más propensas, otras lo somos menos, pero en cualquier caso lo normal en alguien que practica este deporte es que siempre tenga un moratón o varios dando color a su cuerpo.
A veces sabes en qué momento y en qué figura te lo hiciste, pero otras veces aparecen por sorpresa en los lugares más insólitos.

Si haces pole, no te librarás. 

mapa descriptivo de dónde te aparecerán moratones
según los movimientos que hayas practicado.
(algunos nombres son de difícil traducción porque no están homologados)

Así que aprende de ellos: un moratón indica el punto de contacto. Un indicador de que te tomas en serio el pole es que te preguntas si tus moratones están en el sitio adecuado.



En  la foto de arriba tenéis algunos consejos que pueden ayudar a prevenir y aliviar los moratones. Lo de la vitamina C yo me lo tomaría en serio, más que nada porque me declaro adicta a desayunar el zumito recién exprimido de tres o cuatro naranjas, y casualmente soy una de las que menos sufre el tema de los moratones. También es verdad que me quedo sin presumir de ello, porque esa es otra: en inglés lo llaman Bruise Pride, el 'Orgullo del moratón' es propio de las polistas. Entre nosotras nos los enseñamos con orgullo, aunque de cara a la sociedad a veces es un poco conflictivo. Hay gente que directamente cree que te pegan. Se nota. Y te dan ganas de aclarar: 'No, no me voy pegando por ahí, ni me pega nadie. Me lo paso pipa, pobre mortal'.



Algunos consejos prácticos podrían ser: frío en las primeras horas, árnica (en herbolarios hay cremas con extracto de esta planta) y aloe vera en cantidades ingentes. También he encontrado por ahí que aplicar algodón empapado en vinagre de manzana tibio ayuda bastante, aunque no lo he probado y tampoco he usado pomadas, por tanto no sabría cuál recomendar (se admiten sugerencias).

Y algo más: estoy preparando el Primer Concurso al Mejor Moratón Polista.

El próximo lunes colgaré las bases para participar. ¡Estad atentas!







domingo, 19 de enero de 2014

el proceso habitual entre música molona y pole dance

1) escuchas por ahí una canción molona o parte de ella y piensas "uoh, esta canción está genial para bailarla con la barra"
2) normalmente gracias a google averiguas título, cantante, etc.
3) vas a youtube y pones "pole dance"+"título de la canción molona"
4) compruebas que siempre lo han pensado antes y sobre todo mejor que tú.






martes, 26 de noviembre de 2013

heridas de batalla (I) el ampocallo galopante

Como bien sabrás (y sufrirás) si practicas pole, al principio más y luego de vez en cuando, la piel de las manos sufre rozaduras, a veces quemaduras, ampollas y callos. Así es. 
mano de una pole dancer que lo ha dado todo
Hacía ya mucho que no me pasaba, pero como ya os conté, con el intensivo del sábado mi mano derecha sufrió bastante y necesitaba curarla rápido para poder aprovechar un poco la clase de mañana. Como aquí cada una tiene sus truquillos pero a cada cual le va bien una cosa, os voy a contar mi modus operandi por si os resulta útil alguna vez.

Este es mi kit de primeros auxilios polistas:

una vez entré en una farmacia, pedí Compeed y esparadrapo y la chica me dijo:
-¿Vas a hacer el Camino de Santiago?



Esparadrapo para prevenir y para cubrir lo inevitable y poder así terminar la clase. Compeed ampollas para las ampollas, abiertas o no. Llegó a mis oídos que una chica se puso Compeed para callos en una ampolla abierta y se le lió la de Dios es Cristo. Pues no: hay que dar a la ampolla lo que es de la ampolla, y al callo lo que es del callo. ¿Y si es un ampocallo? 

Me alegro de que me hagas esa pregunta, verás:

Tenía un callo, debajo del cual me salió una ampolla. La cura de mi ampocallo ha sido la siguiente:

-Cuando llegué a casa, pinché con un alfiler desinfectado la ampolla, con mucho cuidado, y lo lavé con agua oxigenada y agua. Inmediatamente me puse media Compeed. Es un mito lo de que no se pueden cortar. Vaya si se puede. Es que quieren vender más, por eso ponen 5 unidades por paquete. Oigan, que eso es impar. Está hecho a mala idea. Mira que adoro estos chismes, pero hay que reconocer que con eso no se tiran mucho el rollo. Total, que corté media compeed (de las grandes) y me la puse sobre el ampocallo y la pequeña ampollita reventada que es una pobre secundaria en esta historia. 

-Lo dejé ahí unas 24hs, hasta anoche que me lo quité con cuidado y claro, cuando te lo quitas la piel está tierna porque te crea un miniclima de humedad que hace que no te salga costra, sino que te regenera la piel directamente, y eso está muy bien si tienes tres o cuatro días por delante para dejarlo curar. En ese caso yo dejo Compeed tres días y la tercera noche lo dejo al aire. El cuarto día me pongo otra y lo dejo una noche más. El quinto día está ya curado. Pero esta vez tenía prisa. 

-Así que me puse a echarme Blastoestimulina. Muchas compañeras hablan genial de esta pomada. Yo la tenía en casa porque me la mandaron como cicatrizante de la herida de la operación de mi gata así que me alegro de poder aprovecharla para algo más alegre, quién lo iba a decir. El caso es que la había usado alguna vez, y no había notado demasiado.

MAL POR MÍ. No supe apreciarla. Resulta que anoche, ya en la cama, recordé que estas cosas actúan mejor si se tapan. Pero me parecía poca cosa ponerme una tirita o una gasa empapada en Blasto. Entonces me acordé de Victoria Beckham, decían que se untaba las manos en vaselina, después se ponía guantes y se iba a dormir para tener las manos suaves por la mañana. Y pensé que no tengo guantes de algodón, y los de lana estaban descartados para este fin, pero...tengo calcetines de algodón, unos especiales para eso mismo, embardurnarte los pies en crema y ponértelos para dormir, que me compré por probar porque una vecina muy simpática me pasaba el catálogo de Oriflame. Creo que los he usado un par de veces, porque la sensación de dormir con los pies pringados me resulta más rara que reconfortante el hecho de encontrármelos un poco más suaves por la mañana. Pero ahí están. Qué ideón:

Busqué un calcetín de estos que os digo, que son ultrasuaves (y tienen forma de patuco raro), me puse una cantidad bien generosa de Blasto por toda la palma y con la satisfacción del que inventó el agua caliente me fui a dormir. 

Resultado: Por la mañana (es un decir, porque eran las malditas seis de la madrugada) el panorama había mejorado mucho. 


Hoy me he puesto Blasto varias veces, en pequeñas dosis a lo largo del día y esta noche otra vez dormiré a lo Victoria Beckham, osea. 

Y seguro que mañana estará mejor. De todas formas "mejor" no es "curado", y mañana no podré hacerlo todo, pero se hará lo que se pueda. Me pondré esparadrapo e intentaré practicar un poco con la otra mano.

Y vosotras, ¿tenéis trucos para las heridas de batalla con la barra? ¿algún remedio casero milagroso que queráis compartir? 


...y muy pronto: 
heridas de batalla (II) moratones a montones


jueves, 17 de octubre de 2013

el pole sirve para esto:

Vas paseando, te encuentras la calle de Frida Kahlo, tu pintora preferida y musa personal desde que eras cría, y puedes hacerle un homenaje en forma de mariposa. :)





Y aquí, aunque no se vea, es la calle de Marguerite Duras, una de mis escritoras favoritas. Quise hacer un Cupido, por aquello de que es la escritora del libro El amante, pero con el sol en contra, la foto salía muy oscura. Así que decidimos hacer un 'asombrados'. Habrá que repetir esta foto de frente algún día.





domingo, 28 de julio de 2013

cualidades importantes para el pole dance


FUERZA: Sí, lógico. Sin ella no puedes sostenerte alrededor o sobre la barra. Lo importante es que no es necesario que estés fuerte antes de comenzar. El pole te desarrolla la fuerza necesaria poco a poco. Como sólo se trabaja con el peso del propio cuerpo, la musculatura que se desarrolla es fina. El pole te saca el cuerpo que tienes. Si eres de naturaleza más robusta o más atlética o más musculosa te marcará eso, está claro. Si eres más delgada o larguirucha te pondrá cuerpo de bailarina de ballet. En cualquier caso tu cuerpo se volverá más fuerte, fibroso y flexible. A cada una según su constitución, pero siempre para mejor. Siempre tiende a estilizar, tanto el cuerpo como los movimientos. Lo observo en todas las bailarinas que conozco.



AGILIDAD: De hecho, para hacer que parezca fácil, para moverse con soltura en la barra, hace falta fuerza. Para la agilidad encima de la barra hace falta estar fuerte y practicar muuuuchas muuuchas horas. Si sólo eres fuerte, harás las acrobacias de forma correcta pero mecánica, sin gracia. Yo relaciono la agilidad con eso, con la parte que se trabaja bailando mucho hasta que los movimientos están 'limpios', es decir, cuando los has repetido cientos de veces. Agilidad, elegancia, soltura, gracia, sprezzatura. Se necesita fuerza, pero a veces puede suplir a la fuerza. Por ejemplo: hay chicas que no hacen grandes acrobacias verticales de las de fuerza, pero son muy buenas y elegantes girando en suelo. Cada una tiene su punto fuerte, su estilo y su personalidad al moverse.


FLEXIBILIDAD: En mi escala, va por detrás de las otras dos cualidades. Queda muy bonita y hay figuras que lucen mucho más, pero no es imprescindible y creo que a nadie le debería frenar para empezar a practicar pole dance el hecho de no ser flexible. La flexibilidad se va ganando poco a poco, igual que la fuerza, igual que la agilidad. Y, repito, para un nivel 'usuario' no es ni mucho menos un impedimento. la flexibilidad es un plus. Se puede suplir de mil maneras. Eso no quiere decir que no le pongas empeño para mejorarla, porque todo se puede mejorar.

todas pasamos por esto. ¡no te desanimes!
Leen Isabel es una magnífica ilustradora que ama el pole dance

DISCIPLINA Y CONSTANCIA: Eso es. Quizá es la cualidad más importante. Es una cualidad que te ayuda a conseguir la fuerza, la agilidad, la flexibilidad y todo aquello que te propongas. Hay clases mejores, en las que consigues hacer ese giro o esa figura que se te resistía o que deseabas aprender, y hay clases peores en las que estás cruzada y nada te sale. Pero hay que seguir. Si sigues, si perseveras, si no abandonas, tarde o temprano lo conseguirás. Esto ayuda para la vida. Para todo lo demás de la vida. 

SEGURIDAD EN TI MISMA: Esto es algo que puedes traerlo de antes pero aún así se amplificará cuando practiques pole dance. puede sonar a tópico, pero no estoy hablando sólo de algo emocional o de si te ves guapa o fea en el espejo cuando te ves en shorts. No no no. Hablo de que vas a hacer cosas como escalar un par de metros, cruzar las piernas fuerte, vas a soltar las manos y a dejar caer tu cuerpo hacia atrás, sin arnés, sin colchoneta, en una postura en la que si tus piernas ceden, perfectamente te podrías romper el cuello, y en la que sólo cuentas con la fuerza de tus abdominales para volver a subir. 
después de hacer cosas así, confías más en ti misma. Es un hecho.

layback: El cuerpo lo entiende como situación de peligro
y te recompensa con un chute de adrenalina.

Y estas son las principales cualidades que creo que se necesitan y que se desarrollan con la práctica del pole dance. ¡Casi nada!

martes, 23 de julio de 2013

La primera clase - No es el pole dance una forma cualquiera de desollarse


Comencé a tomar clases de pole dance en marzo de 2013, y la primera clase fue realmente DURA.
Mi primera profesora fue Gabriela Vaz una acróbata espectacular, con un cuerpo hecho de acero cromado que me imponía mucho. Sobre todo visto desde mi cuerpo de gelatina y mantequilla del primer día. Os pongo en contexto: acababa de cumplir 29 años y llevaba media vida sin hacer deporte, con la excepción de aquella vez que mi compañera de piso me convenció para apuntarme con ella 6 meses a un gym del barrio en una oferta 2x1, y acabamos yendo sólo al spa.

Total: ¿Cómo es una clase estándar de pole dance? Una clase de hora y media se suele dividir aproximadamente así:

-Casi media hora de calentamiento y preparación física. Movilizar articulaciones, abdominales, muchos abdominales, ejercicios de piernas, de brazos...Si empiezas de cero, es decir, si no has hecho ejercicio en años...mentalízate: las primeras veces puede que te falte el aliento, te crujan cosas o te sientas un poco torpe...¡esto se irá pasando! ¡sé fuerte!

-Después, más o menos media hora de giros alrededor de la barra en suelo. 

-Y más o menos otra media hora de acrobacias y figuras aéreas (el primer mes esto es un decir, pero lo vas intentando: practicas escalada o figuras básicas que no requieren escalar o invertir, como la silla, o el plank)

-Estiramientos finales: Te digo la verdad: a veces el tiempo se echa encima y no da tiempo a estirar, pero si puedes quedarte un rato estirando, hazlo siempre. Es importante para tener menos agujetas y evitar lesiones. En serio. Nunca estuve tan concienciada de lo de estirar después de hacer ejercicio como ahora. Se nota mucho al día siguiente, cuándo has estirado bien y cuándo no. 

En mi primera clase, la instructora me explicó algunos giros de los más más más básicos, (caminata básica, caminata hacia atrás, bombero...) que parecen fáciles cuando los ves hacer. En serio, lo digo sin maldad: tú ves a la profesora hacer un carrusel y dices 'ah, vale, eso está tirao' y cuando lo intentas sale... NADA. Un mojón pinchado en una barra. El mojón eres tú. Sí, disculpad que sea tan gráfica, pero es por vuestro bien. Quien lo probó lo sabe :)

profesora intentando enseñar un paso básico a sus polluelas. (foto)


Total, que te empeñas y te empeñas y lo intentas una y otra vez hasta que sale 'algo parecido' a la sombra de lo que debería ser. Pero has conseguido despegar los pies del suelo y girar, sin chocarte contigo misma y sin comerte la barra ¡Yupi!

Me di cuenta de que necesitaba familiarizarme con la barra. Con el hecho de girar alrededor de algo. Con la fuerza, la inercia, el giro de mi cuerpo. Familiarizarse lleva un tiempo, es compartir horas, a ser posible a veces a solas con la barra, conociéndoos. En eso tuve mucha suerte porque en la escuela donde empecé permitían ir a entrenar por libre previo aviso. Así que entre la primera y la segunda clase, todavía con la mano en carne viva, fui a pasar una tarde a solas con la barra. Pero eso fue después.

De momento estoy en la primera clase y veo a chicas a mi alrededor, chicas que a lo mejor llevan un par de meses, no más, y hacen cosas que tú crees que serás incapaz de hacer cuando lleves el mismo tiempo que ellas. Cosas que ahora que lo estás probando, te parecen mucho más difíciles que antes. Simplemente la forma de dar un giro. La amplitud. Lo normal es que el primer día apenas sepas tomar impulso para dar una vuelta o vuelta y media, a veces entre terribles chirridos de la piel contra la barra. Hay que entender la inercia y el impulso del cuerpo. Me parece fundamental. Hay chicas con suerte cuyo cuerpo lo entiende de manera natural muy rápido, y otras a las que les cuesta más, pero es cuestión de echarle horas. La amplitud del giro, el impulso del cuerpo. El momentum. Aprender a dejar caer el cuerpo. La presión idónea, ni mucha ni poca, de la mano sobre la barra. Si te agarras con demasiada fuerza, mal. Si te agarras con poca, mal. Hay que encontrar el punto. Y hacer callo.

Que no cunda el pánico. Estamos en la primera clase, no llevamos ni una hora y se me ha desollado la mano. Duele mucho. En el estudio no queda esparadrapo (y de ahí aprendí a llevar SIEMPRE el mío) y la profe me dice que intente girar con la otra mano. Pero el hecho es que no tengo suficiente fuerza ni usando las dos. Hago lo que puedo, termino la clase y me voy dolorida pero feliz. Deseando volver.

He visto a chicas venir a una primera clase y no volver. No sé. Para gustos, los colores. Yo me piqué. Me motivó. Mi sensación fue: Me va a costar bastante tiempo, muchas horas, dinero y muchas ampollas, moratones y lo que sea, pero yo quiero hacer ESTO y hacerlo BIEN. 

¿Por qué? Porque mola. Porque es VOLAR. Porque ninguna de las chicas que conocí ese día, ninguna, llevaba más de tres meses y hacían cosas que me parecían imposibles. Las miro alucinada, como si estuvieran hechas de otra pasta, y ellas sonríen humildes y me dicen que no, que no es para tanto, y aseguran que empezaron igual que yo.

recuerdo de mi primera clase
Unos meses después (cinco, seis meses tal vez) todo ese desastre se había transformado en una hermosa capa de piel dura, un discreto callo del que estoy muy orgullosa y que resbala como la seda. 

Consejillos:

-Yo usaba Compeed en caso de súperemergencia. Aquella vez me puse una compeed tapando toda la zona y me salvó de pasar mucho dolor. Mi método personal ante quemaduras por fricción: Compeed tres días y la tercera noche al aire; otro compeed un día más, y luego pomada Blastoestimulina (crema cicatrizante sin receta) varias veces al día.  O aloe vera. Cuatro días en total, y como nueva.
Y llevar siempre muñequeras de esas tipo tenis.

Lo de desollarme la mano... me estuvo pasando, sistemáticamente, sí o sí, las primeras ocho clases más o menos. Dos mesacos, ¿eh? Cada vez un poco menos, por suerte. Luego empecé a hacer callo. Y también luego comprendí que había algo que estaba haciendo muy mal, y era usar magnesio para girar. Al principio, si no estás en forma como no lo estaba yo, resbalas porque te falta fuerza por todas partes: no suele ser tanto una cosa de la piel o del sudor, tanto como de la fuerza. Además, al principio sudas haciendo cosas que unos meses después te dejan tan fresca... así que se puede concluir que el comienzo es lo más duro para el tema de las manos y de resbalar: no queda otra que tener paciencia. Si te da por usar magnesio para paliar esta molestia, lo más probable es que te acabes desollando, te acabes quedando clavada al intentar girar, o tu barra acabe con un gotelé curioso de limpiar. ¡No abuses del magnesio! Prueba otros grips. Ten paciencia e intenta ganar fuerza en las manos. 

-Un baño o ducha bien caliente al llegar a casa...personalmente me relaja los músculos y deja nueva.

-Si no fue todo lo bien que esperabas, NO TE DESANIMES. Es algo nuevo, es difícil y cuesta, pero muy pronto te verás recompensada. Piensa que estás enseñando a tu cuerpo a hacer algo que nunca antes ha hecho. ¿Cuánto tiempo lleva aprender a caminar correctamente cuando eres bebé? Meses. Pues eso. Aguanta un poco, al menos un par de meses. Por lo que yo he visto, si pasas el primer mes, te quedas. Porque por torpe que seas, que yo lo soy, en un mes y pico vas a ver resultados sorprendentes. Aquellas cosas que veías como imposibles. Dejan de serlo antes de lo que crees.


ACTUALIZACIÓN 2020: Siete años después de mi primera clase, he sido instructora en varias escuelas de Madrid y Guadalajara. Actualmente doy clases en Pole&Roll (Vallecas, Madrid) donde nos hemos inventado el 'Bautismo de Pole'. Es una primera clase de Pole Dance pensada  para evitar experiencias tan extremas como la mía propia :) es decir, para hacer que la toma de contacto con la barra sea lo menos dura y lo más divertida y gratificante posible. También imparto clases online. Si tienes barra en casa y estás interesada en entrenar conmigo, puedes contactarme en mi cuenta de  instagram 


Es verdad que la barra duele, y que todo cuesta al principio, y que nada te va a librar de las agujetas, da igual si no te mueves del sofá hace una década o si eres triatleta: las vas a tener. Pero si te lo has pasado bien, si te has picado, si te has quedado con ganas de más, por mal que se te haya dado, hazlo, sigue, no lo dejes, ve a por ello: simplemente va a merecer la pena.

El Pole es un viaje hacia ti misma. Una tú más fuerte y libre: yo digo que el pole te empodera.
¡Empolérate!


Para llegar aquí fue necesario empezar por la primera clase.
"Enjoy your flight"




lunes, 22 de julio de 2013

El Kit Básico de Pole Dancer

¿Qué necesitarás en tu primera clase de pole? (Y en todas las que vendrán después)

-SHORTS. Cortitos. Cuando más, mejor. Lo de que sean muy cortos no es una cuestión estética, es más importante a medida que pasa el tiempo y utilizas muchas partes de las piernas para hacer agarres. Necesitas estar cómoda y tener libertad de movimientos, así que IMPORTANTE: olvídate de los complejos. Nadie te va a juzgar. No seas tan pringada como yo que me presenté en leggings por debajo de la rodilla a pesar de que me habían avisado. Me daba vergüenza y pensé llevarlos a no ser que me dijeran algo. ME DIJERON ALGO. Y pasé al plan B que llevaba en el bolso: Unos pantaloncitos de pijama cortos. NO SEAS COMO YO.

Felix Cane es una de las mejores y más reconocidas pole dancers.
Lo de 'short' es puro eufemismo. Es australiana,
y allí los shorts son así. La foto la saqué de aquí.
-TOP DEPORTIVO y una camiseta o sudadera encima por si acaso toca suelo. El suelo te roza muchísimo con los hombros. También recomiendo llevar algo así de quita y pon rápido para evitar enfriamientos. La experiencia de los años me dice que empiezo la clase totalmente vestida y luego me voy quitando capas a medida que sobran. 

-MUÑEQUERAS tipo tenis. ALTAMENTE RECOMENDABLE. Te evitan rozaduras y quemaduras al girar. Yo recomiendo llevar una en cada mano, al menos al principio. Después, muchas chicas sólo la llevan en la mano dominante, incluso algunas no sufren tanto este asunto o se han acostumbrado y no llevan. Pero, repito: sobre todo al principio, te pueden salvar de hacerte quemaduras y de mucho dolor.

-GRIP O SUSTANCIAS ANTIDESLIZANTES. Actualmente hay muchísimas opciones de grips o sustancias que ayudan a deslizar menos en la práctica del pole dance. A lo largo de los años he ido probando muchos productos, y finalmente tengo claro mis favoritos. Ojo, estos productos funcionan muy bien para mí y en mi tipo de piel, y no en todas las circunstancias (hay días tontos). Te toca invertir tiempo en probar para encontrar el que mejor funciona para ti. Ah, y que no me pagan absolutamente nada por mi opinión.

Mis favoritos para las manos son Dry Hands y Pole Bandit Grip. El primero estuvo fuera de stock muuucho tiempo y entonces descubrí el segundo y ya he usado varios botes y no lo cambio. Son bastante parecidos, en mi opinión. Hacen que sudes menos, pero no te dejan la piel pegajosa ni tampoco dejan residuo en la barra. Me gustan mucho,

Mi favorito para otras partes del cuerpo (corvas y zonas estratégicas de contacto) es Itac2. Este sí deja sensación pegajosa, más en la piel que en la barra, pero también se llega a notar en la barra si lo has usado. El residuo se elimina bien (con otras marcas como Monkey Hands, me resulta imposible usar una barra donde alguien lo ha usado antes, me quedo absolutamente pegada) y me gusta mucho usarlo en zonas concretas, me va fenomenal y me agarro como una salamanquesa con ello.


Y, ACTUALIZACIÓN EN TIEMPOS DE COVID

-TUS OBJETOS DE USO PERSONAL: En estos momentos es mejor idea que nunca que lleves contigo:
-Bote de alcohol para limpiar la barra.
-Trapo para secar la barra.
-Toalla pequeña para secarte tú.
-Tu ropa de pole bajo la ropa con la que acudas al estudio para evitar usar el vestuario.
-Tu propia esterilla para calentar/estirar.

Así es, así nos tocó vivirlo, pero nada podrá con nuestras ganas de hacer pole :) 



es posible que el pole nos saque algo que llevamos como muy adentro

Y ya está: con esto (como verás es un equipamiento sencillo y económico) y una buena actitud hacia las agujetas que vas a tener mañana, estarás lista para la primera clase (y para las que vengan después).

¡Ánimo!